Ir al contenido principal

WESTCOL, PRESIDENTE

WESTCOL, PRESIDENTE
Daniel Samper Ospina
Los Danieles

WESTCOL, PRESIDENTE

La semana comenzó con la noticia de que el fusil Jaguar, elaborado por Indumil por instrucciones del gobierno, por poco mata a dos soldados en las jornadas de prueba porque, literalmente, el tiro les salió por la culata: los reclutas halaron el gatillo y la bala salió a sus espaldas, como diría mi tío Ernesto, y el primer experimento militar del gobierno humano por poco termina en tragedia: ¿esa es la paz total?

Era —hay que recordarlo— uno de los motivos de orgullo de Berto, que en su momento presentó este logro castrense con palabras grandilocuentes: “Lanzamos al mundo el fusil hecho en Colombia, el Jaguar. Se fabricarán cien mil fusiles hasta el año entrante!”.

Recuerdo mi preocupación cuando leí el anuncio, mis angustias: ¿cómo puede ser un fusil diseñado por el presidente Berto?, me pregunté; ¿se trabará con frecuencia? ¿Lo fabricarán sin culata? ¿Se le mojará la pólvora?

Mis temores, pues, tenían asidero. Cosas que suceden a este presidente de armas tomar que esta semana ofreció en Caracol Radio la que quizás sea su mejor entrevista, la menos cínica, en la cual un Berto sincero, breve, sucinto, respaldado por un enorme conocimiento técnico, dijo, entre otras cosas, que en estas elecciones habrá fraude —salvo, se asume, que gane Iván Cepeda—; que Juliana Guerrero es una perseguida de las élites y no existen pruebas de que no haya estudiado en la Universidad San José. Y que cuando se enteró de todas las indelicadezas de la codiciosa Laura Sarabia, la castigó de modo ejemplar nombrándola embajadora en Londres: porque cuando Berto se pone bravo, es capaz de cualquier cosa. 

La semana apenas comenzaba. Otro titular anunciaba la captura de un malhechor conocido con el alias Bollito de Gato. Imagino el operativo para apresarlo: al policía algo le huele mal, por decirlo así; coteja su cara con el retrato hablado que la Dijín ha elaborado con ayuda de un laboratorio coprológico veterinario; y toma, entonces, una cucharita de plástico para meterlo preso. Ahora Bollito de Gato está guardado en una cárcel, en una caja. Ojalá en La Arenosa.

La siguiente noticia narraba la escaramuza que se armó en las puertas de la finca de Álvaro Uribe en Rionegro. Acompañado por un centenar de militantes, un congresista del Pacto Histórico de apellido Muriel pintó un grafiti con el número de víctimas de los falsos positivos frente a la casa del expresidente; Uribe, entonces, se hizo presente con un megáfono, y por poco hay pelea: el concejal Gury —aquel concejal therian, mitad hombre, mitad gorila, que, como prolongación de su cuerpo, siempre carga un bate en la mano— llegó como refuerzo, y un anciano del Pacto Histórico sacó una puñaleta, y presenciamos una batalla campal que merecía ser ambientada, si no por las letras marciales del himno nacional, al menos por la banda sonora de Benny Hill. 

Al final el expresidente Uribe esparció pintura blanca con un rodillo sobre la tapia con ayuda de los suyos: de todos, menos de Westcol, el influenciador que estuvo entrevistándolo en aquella misma hacienda hace quince días (antes de haber entrevistado, él también, a Berto en el palacio de Nariño) en una charla gracias a la cual supimos que Uribe tiene un pony llamado Stormy Daniels en honor a la actriz porno que puso en aprietos a Donald Trump.

Y por si faltaran noticias asfixiantes, las elecciones presidenciales entran en su recta final y nada puede ser más deprimente: Vicky Dávila pasó de abrazar en la tarima del triunfo a Paloma Valencia y dedicar a ella unas emocionadas palabras al borde del llanto, a respaldar soterradamente a Abelardo de la Espriella, de quien despotricaba hace un par de meses: es el inicio oficial de su carrera política, a la que debe regresar por el bien del humor. De periodista-periodista a periodista-política que busca dádivas según el clima electoral. Ha nacido Vicky Dádiva. 

Abelardo de la Espriella estrena coreografía en la tarima acompañado de unos tigres semejantes a los de Zucaritas de Kellogg’s; Sondra Macollins supera a Roy Barreras en algunas encuestas; Iván Cepeda se resiste a asistir a debates y según los pronósticos obtendrá paso a la segunda vuelta: de obtener la victoria, el país quedará fracturado en dos: Cepeda vs. Uribe, acaso como el preámbulo de una guerra civil cuyo prólogo observamos esta semana, en lo que los libros de historia llamarán “la batalla de Rionegro”: la refriega en la que el concejal Gury perdió el bate y Uribe terminó como pintor de brocha gorda.

Debemos evitarla a toda costa. Las escenas de una guerra civil entre uribismo y petrismo serían dantescas. Berto desenfundaría la espada de Bolívar para perseguir a Uribe; Uribe corretearía a Cepeda con el rodillo en la mano, montado en Stormy Daniels; el concejal Gury perseguiría a Aída Quilcué con un bate; Oviedo perseguiría a Gury con un periodicazo. Y al final Berto dispararía un fusil Jaguar cuyo tiro saldría por la culata, y tendría que voltearlo con la misma agilidad con que Vicky Dádiva se voltea en elecciones. 

Y, sin embargo, todavía tenemos una salida para rescatar el país, y es apelar a la única persona que ha logrado sentar tanto a Petro como a Uribe para hablarles con desparpajo: Westcol.

Salvo el influenciador de los tatuajes en el cuello, nadie ha sido capaz de visitar al uno y al otro, y de lograr la admirada subyugación de los dos: a uno lo puso a beber aguardiente; al otro, a conversar sobre por qué Colombia es potencia de OnlyFans. 

En los tiempos de hoy, pues, Westcol simboliza el único atisbo de comunión que nos queda.

Por eso es urgente suspender las elecciones y ungirlo como presidente de un gobierno de unidad. 

Westcol nombrará vicepresidenta a su exnovia, la hija de Aída Merlano; ofrecerá ministerios tanto al congresista Muriel como al concejal Gury (y a Juliana Guerrero y a Karen Abudinen; y a Olmedo López y al general Santoyo). 

Será el nuevo Frente Nacional. El país al fin será viable. Y si alguno desacata sus órdenes, será enviado a compartir caja en La Arenosa con alias Bollito de Gato. Y, si reincide, será nombrado embajador en Londres a modo de castigo.

 

¡BOLETAS PARA CIRCOMBIA EN ELECCIONES!

Haga click en cada destino para comprar las boletas

BOGOTÁ
Sábado 30 de mayo (8:00 p.m.) - Auditorio Orígenes de la Universidad EAN

SANTA ROSA DE CABAL
Viernes 29 de mayo - Teatro José Jorge López

WhatsApp Image 2026-05-23 at 2.56.47 PM.jpeg
Finalización del artículo

3 comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales