
Elecciones 2026: mujeres rurales siguen ausentes en propuestas clave de los candidatos
A pocos días de las elecciones presidenciales, la Alianza por las Mujeres Rurales advirtió que, aunque los programas de gobierno incluyen iniciativas para el desarrollo rural, persisten vacíos frente a las necesidades específicas de las mujeres del campo, especialmente en acceso a tierra, salud, educación, crédito y participación política.
Por: Nataly Ríos
La Alianza por las Mujeres Rurales, integrada por la Fundación Alpina, Fundación WWB, Fundación Aurelio Llano Posada y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), presentó un análisis de las propuestas de los candidatos presidenciales con el objetivo de identificar cómo abordan los principales desafíos que enfrentan las mujeres rurales en Colombia.
El estudio evaluó cinco dimensiones fundamentales para su bienestar y autonomía: capital natural, físico-productivo, humano, financiero y social. A partir de esta revisión, la organización encontró avances en temas como el acceso y formalización de tierras, pero señaló que aún existe un reconocimiento limitado de las barreras que enfrentan mujeres campesinas, indígenas y afrodescendientes.
Asimismo, identificó que los programas analizados incorporan de manera insuficiente el papel de las mujeres rurales en la sostenibilidad ambiental, el manejo del agua y las prácticas agroecológicas, pese a su aporte histórico en estos procesos.

En materia de infraestructura, la Alianza advirtió que continúan los desafíos relacionados con vías terciarias, conectividad, acceso al agua, transporte y energía, condiciones que impactan directamente las oportunidades económicas y la calidad de vida de las mujeres en las zonas rurales.
El análisis también evidenció que las propuestas sobre salud y educación suelen plantearse de manera general, sin contemplar plenamente las dificultades asociadas a la ruralidad dispersa, las cargas de cuidado no remunerado y las violencias basadas en género. Además, se encontró una escasa presencia de medidas relacionadas con salud sexual y reproductiva.
Otro de los hallazgos apunta a las dificultades de inclusión financiera. Aunque la mayoría de candidatos proponen mecanismos de crédito y apoyo al emprendimiento, persisten barreras estructurales como la falta de acceso a la tierra, la ausencia de historial crediticio y la limitada presencia de servicios financieros en territorios rurales apartados.
La alianza también llamó la atención sobre la escasa visibilidad que reciben las organizaciones de mujeres rurales dentro de los programas de gobierno, pese a su papel en la construcción de paz, el desarrollo económico local y la sostenibilidad ambiental de los territorios.

Además, alertó sobre los obstáculos que enfrentan las lideresas rurales para participar en política, entre ellos la violencia, las restricciones de movilidad impuestas por actores armados y la falta de reconocimiento institucional de sus procesos organizativos.
“Las mujeres rurales son agentes de cambio que fortalecen la vida comunitaria y contribuyen a la construcción de territorios más sostenibles. Cuando cuentan con oportunidades reales para participar y liderar, se benefician ellas, sus familias y sus comunidades”, afirmó Camila Aguilar, directora ejecutiva de la Fundación Alpina.
De cara al próximo gobierno, la alianza insistió en que el nuevo Plan Nacional de Desarrollo representa una oportunidad para incorporar de manera transversal las necesidades, aportes y realidades de las mujeres rurales, con el fin de avanzar en el cierre de brechas históricas relacionadas con tierra, crédito, representación y participación política.
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