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Hans Blumenthal

Poder, clases y Estado: ¿qué orden político exige la revolución de la inteligencia artificial?
Internacional

Poder, clases y Estado: ¿qué orden político exige la revolución de la inteligencia artificial?

El domingo pasado se analizó qué nueva estratificación social y qué orden político e institucional puede favorecer o permitir la cuarta revolución industrial. La triple estratificación de Xiong podría condensarse en un feudalismo digital si la AGI no solo reemplaza a la capa inferior, el Personal, sino que a largo plazo también alcanza a la clase media, los Talentos: una élite de “Figuras” que controla algoritmos, plataformas y todo lo demás. Ahora se trata del mundo real: de personas que diseñan nuevos modelos políticos y de Estados que ya funcionan como experimentos. Y se trata de la pregunta de si la elección entre eficiencia digital y democracia es una inevitabilidad tecnológica o una decisión política. Análisis de Hans Blumenthal.

Hans Blumenthal
Poder, clases y Estado: ¿Qué orden político exige la revolución de la inteligencia artificial? Por Hans Blumenthal
País

Poder, clases y Estado: ¿Qué orden político exige la revolución de la inteligencia artificial? Por Hans Blumenthal

Estamos en el inicio de la cuarta revolución industrial, la revolución de la inteligencia artificial y la robótica. La pregunta que plantea no es solo tecnológica: ¿qué orden social y político exige y produce esta transformación? Las preguntas que aquí se plantean no exigen respuesta inmediata del próximo presidente, pero sí en un tiempo prudente, si el país quiere autodeterminar su futuro tecnológico y político.

Hans Blumenthal
Atayola, Netanyahu, Trump

Sin objetivo. Sin plan. ¿Sin salida? Estados Unidos, Israel e Irán en la niebla estratégica de la guerra. Por Hans Blumenthal

Tres semanas después del lanzamiento de la Operación “Epic Fury”, el régimen iraní sigue en pie, el estrecho de Ormuz permanece bloqueado y las capitales aliadas —de Tokio a Berlín— pagan la factura de una guerra que nadie les pidió. Washington atacó sin jerarquía de objetivos, sin plan de posguerra y sin estrategia de salida. En ese vacío, los grandes ganadores no son Israel ni Estados Unidos: son Moscú y Pekín.

Hans Blumenthal