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Elecciones mesa de votación
La violencia política, que ha marcado nuestra historia con asesinatos de líderes, persecuciones y desplazamientos, convierte cada elección en un campo de batalla psicológico. No es solo estrés: es la reactivación de un trauma que nunca termina de cicatrizar. | Foto: Colprensa
Salud y bienestar

La resaca electoral: una mirada desde la salud mental

En análisis para Cambio el médico siquiatra José Posada aborda el tema de la política y la salud mental. “La democracia”, dice, “no se mide solo en cifras, sino en la salud mental de sus ciudadanos”.

Por: Jose A Posada Villa

Las elecciones en Colombia no son un simple ejercicio democrático. Son más bien un sismo emocional que recorre las calles, las plazas y las conciencias. El “día después” de los comicios es como despertar tras una tormenta: el aire aún cargado, los cuerpos tensos, las miradas divididas.

Desde la salud mental, ese amanecer revela las cicatrices de un país que ha aprendido a vivir entre la esperanza y el miedo, entre la ilusión de cambio y la memoria de la violencia política.

Las campañas electorales en Colombia son como campanas que no dejan de sonar: cada discurso, cada promesa, cada ataque resuena en la mente colectiva como un eco que no se apaga. La población entra en un estado de vigilia permanente, como si el país entero durmiera con un ojo abierto.

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