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Fajardo le pone condiciones a Iván Cepeda: este es el decálogo para que el millón de votos se vaya al progresismo
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Fajardo le pone condiciones a Iván Cepeda: este es el decálogo para que el millón de votos se vaya al progresismo

Crédito: Colprensa

Sergio Fajardo presentó el Decálogo del Millón de Votos, un documento con diez exigencias dirigidas a Iván Cepeda, aunque no lo menciona directamente. Fin a la idea constituyente, cero corrupción, fin a la Paz Total y respeto irrestricto a la Constitución: las condiciones que pone el excandidato.

Por: Mateo Muñoz

Sergio Fajardo no repartió su millón de votos la noche del 31 de mayo. Los guardó. Y este miércoles presentó las condiciones para intentar entregarlos: un decálogo de diez exigencias para Iván Cepeda, que ahora debe responder si cede para acercarse al electorado de centro, que podría inclinar la balanza el próximo 21 de junio.Aunque en el documento no se hace mención directa al senador, las condiciones sí están dirigidas hacia él. Además, es claro que no hay manera de que Fajardo termine en la campaña de Abelardo de la Espriella.

Esta es la declaración más clara que ha hecho Sergio Fajardo sobre qué tipo de programa merecería su apoyo y el de quienes lo votaron.

Primero: que bajen la temperatura

El punto de partida del decálogo es uno que aplica directamente al tono de la campaña que viene: acabar con la polarización y el odio. Fajardo exige que los candidatos "civilicen, moderen y rebajen la crispación" y que dejen de tratar a sus adversarios como enemigos. Una condición que, dicha en el contexto de una segunda vuelta entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, dos candidatos que generan pasiones encontradas y que han protagonizado momentos de alta tensión electoral, no es menor.

Segundo: nada de constituyente

Uno de los puntos más directamente dirigidos al petrismo. Fajardo exige respeto "explícito e irrestricto" al equilibrio institucional y a la independencia de poderes, y lo hace incompatible con los intentos de cambiar la Constitución mediante una Asamblea Constituyente. La referencia es inequívoca: la constituyente con número de cuenta bancaria que Petro lanzó el 1 de mayo es, para Fajardo y su electorado, una línea roja que no se puede cruzar. 

Tercero: rendición de cuentas al gobierno saliente

El decálogo exige auditar la administración Petro con un "riguroso informe de rendición de cuentas" y una batería de medidas anticorrupción. No es una condición abstracta: es una señal de que el electorado de Fajardo quiere que quien llegue al poder no archive los expedientes del gobierno que termina sino que los revise con rigor.

Cuarto: fin a la Paz Total

Esta es una de las condiciones más contundentes y más difíciles de digerir para la campaña de Iván Cepeda. Fajardo pide una "agenda seria de seguridad y presencia territorial del Estado" y califica la Paz Total como un fracaso. El documento menciona explícitamente el Plan Guardián, la propuesta de seguridad de la propia campaña de Fajardo, como la respuesta correcta. Para Cepeda, asumir esta condición implica romper con uno de los ejes más identitarios de su trayectoria y del gobierno Petro.

Entre líneas se lee que Fajardo no se conformará con la moderación o el reconocimiento de Cepeda del fracaso de la política de paz total. Exige su fin.

Quinto y sexto: educación y salud con sustancia

En materia social, el decálogo es menos confrontacional pero igualmente exigente. Sobre educación, Fajardo —cuyo gobierno en Medellín y cuya campaña presidencial siempre tuvieron en la educación su activo más reconocido— pide un compromiso real con la calidad desde la primera infancia, el fortalecimiento de los maestros y la apertura de oportunidades para los jóvenes. Sobre salud, una de las grandes debilidades del gobierno Petro, Fajardo exige un sistema centrado en los pacientes, con recursos bien manejados y presencia territorial real. 

Séptimo al décimo: el país que Fajardo imagina

Los últimos cuatro puntos completan el cuadro. Jóvenes como protagonistas del desarrollo, con salud mental priorizada y barreras al primer empleo eliminadas. Un Estado que garantice los derechos de la Constitución del 91 sin clientelismo ni amiguismos, con protección explícita a las mujeres, a la población LGBTIQ+ y a las comunidades étnicas. Desarrollo productivo con inversión privada, seguridad jurídica e infraestructura. Y una política exterior soberana, pragmática y profesional que deje atrás las peleas personales y las afinidades ideológicas que marcaron la diplomacia del gobierno Petro.

Fajardo puso el precio. Ahora le toca a Cepeda decidir si está dispuestos a pagarlo.

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