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Con la llegada del fenómeno del Niño a Colombia, el desabastecimiento de agua es una de las preocupaciones que tienen las autoridades.
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MinAmbiente advierte que Colombia enfrenta un escenario climático “más grave” este año

El Ministerio de Ambiente advirtió que Colombia enfrenta simultáneamente tres anomalías climáticas: temperaturas extremas, déficit de lluvias y una alta probabilidad de llegada del fenómeno de El Niño. El Gobierno teme que la combinación agrave incendios, sequías y presión sobre los embalses durante el segundo semestre de 2026.

Por: Redacción Cambio

El Ministerio de Ambiente lanzó esta semana una alerta climática poco usual: el país no solo enfrenta una alta probabilidad de entrada del fenómeno de El Niño, sino la coincidencia simultánea de tres anomalías climáticas que ya están alterando el comportamiento del clima en distintas regiones de Colombia.

Según explicó la cartera, actualmente se registran déficits de lluvia en varias zonas del país, aumentos extremos de temperatura y una probabilidad creciente de consolidación de condiciones tipo El Niño durante los próximos meses. La advertencia fue emitida junto al Ideam después de revisar modelos internacionales y análisis de variabilidad climática.

“La situación actual evidencia la acumulación de fenómenos de variabilidad climática”, señaló el ministerio en un comunicado oficial. La entidad explicó que las temperaturas registradas en algunas regiones están entre dos y cuatro grados centígrados por encima de los promedios históricos.

El Ideam reportó anomalías térmicas especialmente en la región Caribe, la Orinoquía y zonas del Pacífico colombiano. En Quibdó, por ejemplo, se registraron máximas cercanas a los 34,4 grados centígrados, una cifra inusual para una ciudad caracterizada por altos niveles de precipitación durante buena parte del año.

El Ministerio advirtió que el escenario preocupa porque el posible fenómeno de El Niño llegaría sobre un país que ya viene acumulando condiciones secas y estrés hídrico desde hace varios meses. Según las proyecciones revisadas por las autoridades ambientales, la probabilidad de consolidación de El Niño podría superar el 90 por ciento hacia septiembre de 2026.

El fenómeno de El Niño se produce por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y suele alterar los patrones normales de lluvia en Colombia. Históricamente, ha estado asociado con sequías, incendios forestales, reducción de caudales en ríos y afectaciones en sectores agrícolas y energéticos.

Sin embargo, el Ministerio de Ambiente insistió en que la preocupación actual no se limita únicamente a la posible llegada de El Niño. El punto central de la alerta es la coincidencia de varios fenómenos extremos ocurriendo al mismo tiempo: menos lluvias, temperaturas más altas y un sistema climático tensionado por meses de variabilidad.

Por esa razón, la cartera le pidió a gobernadores, alcaldes y organismos de gestión del riesgo activar desde ahora medidas preventivas. Entre las recomendaciones están fortalecer los planes de prevención de incendios forestales, monitorear fuentes hídricas y preparar contingencias para eventuales afectaciones en el abastecimiento de agua y en actividades agropecuarias.

La alerta del Gobierno coincide además con advertencias internacionales sobre el aumento sostenido de temperaturas globales y la mayor frecuencia de eventos extremos asociados al cambio climático. Organismos meteorológicos internacionales han señalado que 2026 podría ubicarse entre los años más cálidos registrados hasta ahora.

Aunque algunos sectores han comenzado a hablar de un posible Super Niño, el Ideam mantiene cautela frente a esa clasificación y asegura que todavía es prematuro establecer la intensidad definitiva del fenómeno. Lo que sí reconocen las autoridades es que el comportamiento climático de las últimas semanas ya muestra señales anómalas que obligan a tomar medidas preventivas.

El antecedente más cercano sigue siendo el fenómeno de El Niño de 2015 y 2016, que provocó incendios forestales, disminución crítica de embalses y emergencias por desabastecimiento de agua en varias regiones del país. La diferencia ahora, según advierte la entidad, es que las nuevas anomalías climáticas aparecen en un contexto de temperaturas globales récord y de mayor inestabilidad atmosférica.

Por ahora, la principal preocupación del Gobierno es evitar que la combinación de calor extremo, déficit de lluvias y posible llegada de El Niño termine convirtiéndose en una emergencia simultánea para varias regiones del país.

 
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