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 Petro deja en la incertidumbre los resultados: ¿cuáles son los alcances de su decisión?
Elecciones Colombia 2026

Petro deja en la incertidumbre los resultados: ¿cuáles son los alcances de su decisión?

El presidente se jugó a fondo por su candidato, Iván Cepeda, en una evidente violación de las normas. Sembró dudas sobre el sistema electoral y terminó anunciando que no reconocía el triunfo de Abelardo de la Espriella. ¿Y ahora qué sigue?

Por: Armando Neira

El presidente Gustavo Petro fue el gran derrotado de la jornada de este domingo. Aunque su fotografía no estaba en el tarjetón, para muchos observadores las elecciones se convirtieron en un plebiscito en el que la gente fue a las urnas para decidir si su proyecto político continuaba o no. Y en esta primera vuelta, la mayoría —10.356.231 votos (43 por ciento)— le dijeron que quieren un cambio a partir del 7 de agosto.

El presidente se jugó a fondo por su candidato, Iván Cepeda, en ocasiones pasando por encima de la ley, sembró dudas sobre el sistema electoral y terminó anunciando que no reconocía los resultados. Siguió un guion definido, pero sin final y marcado por el suspenso. Los resultados le fueron desfavorables y, además, dejó sumido al país en una incertidumbre inédita.

Fue el punto y aparte de una jornada que inició en la Plaza de Bolívar de Bogotá con la puesta en duda del conteo de votos, a pesar de que durante la apertura el registrador Hernán Penagos hizo un detallado resumen de las garantías que ofrecía la participación de un millón de testigos entre jurados de votación y miembros de las campañas y la transparencia de un proceso que se realiza ante la luz pública. Petro pareció no escucharlo. Luego votó y lo mostró a las cámaras la tarjeta electoral en un hecho sorprendente.

Y al final, cuando ya la noche había llegado, dijo: “Como presidente no acepto los resultados del preconteo”. En ese momento, la Registraduría Nacional aún emitía en caliente los boletines.

Graves consecuencias

Para el analista político Jairo Libreros, esta situación genera dos consecuencias: “La primera bloquea la candidatura de Cepeda”. ¿Por qué? En los balotajes, responde, quien se lleva las llaves del triunfo es la candidatura que logra demostrar mayores niveles de institucionalidad, de respeto al sistema político, de causar menores traumatismos en el cambio y la toma del poder.

 

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Para Libreros, además, “muestra al Pacto Histórico como un partido autoritario con una visión corporativista de la vida democrática". Es decir, según este analista, las acciones del presidente afectan a su propia colectividad.

“Y la segunda prende las alarmas de ruptura del orden constitucional. Revive los grandes temores de un sector importante de las clases política, económica y social del país: que se trata de un mandatario que no respeta la voluntad popular expresada en las urnas y no está dispuesto a facilitar el cambio y la transición pacífica del poder”.

Según el analista, el balance de lo ocurrido en la noche de este domingo es un golpe que él mismo le da a su gobierno, a la campaña de Cepeda, al Pacto Histórico y a la izquierda democrática. Y esta factura la sentirá en el balotaje y en la campaña territorial de estas tres semanas.

“Que Petro desconozca o ponga en duda los resultados electorales es absolutamente grave, porque rompe el orden institucional y fisura la confianza de los electores; no solo de los que votaron en contra de Cepeda, que claramente advierten que esto es un ataque a la democracia, sino porque pone en duda el proceso electoral y, en un país tan polarizado, podría desencadenar actos violentos”, dice, por su parte, el analista Carlos Arias.

El Pacto se afecta

En efecto, la negativa de Cepeda a aceptar los resultados electorales pone en una salida sin alternativa a su propio partido político y a su campaña presidencial. Para los analistas consultados por CAMBIO, los eleva a la categoría de colectividad de garaje y pone un estigma sobre el Pacto Histórico de la mano con el jefe natural de esa colectividad, el presidente Gustavo Petro: es un partido autoritario e iliberal que desconoce el valor de las elecciones, la democracia constitucional y la transferencia pacífica del poder al negarse a aceptar la voluntad popular expresada por el pueblo colombiano en las urnas.

Petro, sin embargo, se sostiene en su tesis. “El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública”, dijo en su publicación en su cuenta de X.

“No acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”, escribió de forma críptica, sin dar aportar ninguna evidencia.

 

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Este proceso de preconteo sirve en realidad como guía para los ciudadanos. Desde este lunes se instalan comisiones escrutadoras compuestas por jueces, notarios y otros funcionarios públicos. Ellos son los encargados del conteo final, conocido como escrutinio. En ese recuento se revisa mesa a mesa las irregularidades que pueda haber, en un proceso en que puede haber apelaciones y la posible apertura de bolsas con votos.

Petro se radicaliza

“Los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”, dijo Petro.

Esta es una situación nunca antes vista. Por lo general, tanto candidatos como electores han tenido confianza en los resultados. La diferencia o variación entre el preconteo preliminar y el escrutinio oficial en las recientes elecciones al Congreso fue de apenas el 0,20 por ciento. 

De esta manera, el presidente Petro aumenta las dudas y alimenta la tesis de que no estará satisfecho hasta que gane su candidato. Una muestra más de su participación en política.

En este contexto, la Comisión de Acusación de la Cámara ya le había iniciado una investigación. Sin embargo, el ministro del Interior, Armando Benedetti, salió a defender lo que viene haciendo el presidente desde hace un par de meses: “Él no está participando en política; está haciendo análisis político”, aseguró.

Ante la Comisión de Acusación cursan cerca de una docena de denuncias contra Petro, la mayoría relacionadas con presunta participación indebida en política durante la recta final hacia las elecciones presidenciales.

Petro no es el único funcionario del alto gobierno que está bajo el escrutinio por sus acciones en la campaña. Entre ellos está también el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. A todos se les ha puesto la lupa por intentar favorecer a Cepeda.

Cepeda respalda a Petro

Esto provocó una cascada de críticas de varios  de los candidatos. “Es una clarísima violación de la ley. No solo opinó sobre la candidatura, sino que además mintió sobre mi persona en un acto sistemático de difamación”, afirmó la candidata Claudia López. “Este Gobierno participa en política y nadie hace nada”, sostuvo en su momento la aspirante Paloma Valencia.

El problema en esta ocasión adquirió otro calado porque no se trata solo de una arenga o una salida emocional de Petro: Cepeda recogió el guante.

El candidato de la izquierda no aceptó su derrota en primera vuelta. Desde el Salón Rojo Británico del Hotel Tequendama, en el centro de Bogotá, sentenció. “Hoy obtuvimos 10 millones de votos mal contados en Colombia. Somos la principal fuerza política, sin duda”, dijo en medio de aplausos y arengas de “no pasarán, no pasarán”, rechazando la victoria del candidato De la Espriella.

“Hay dos situaciones que son en este momento bastante confusas. El presidente de la República acaba de pronunciarse; hay un desfase que queremos verificar de 862.000 personas o cédulas. Estamos también verificando algunas mesas con votaciones atípicas”, afirmó Cepeda en una declaración que fue respaldada por su fórmula vicepresidencial Aída Quilqué.

Las reacciones de Petro tuvieron sus primeras y críticas respuestas. Desde la Corporación Excelencia en la Justicia señalaron que el presidente “viene detonando los diques institucionales que prevé nuestro Estado social de derecho”.

“No solo desde tiempo atrás denosta y censura de manera irrespetuosa a las cortes, a la justicia y a organismos independientes, sino que ahora nuevamente la emprende contra la autoridad electoral sin ningún tipo de pruebas, sin ningún tipo de evidencia y generando, además, caos y anarquía”, agregan.

Las consecuencias para Cepeda se verán en las urnas el 21 de junio. Porque al margen de los votos que él dice querer verificar, los números indican que 10.356.231 votos (43 por ciento) quieren ponerle fin a su proyecto político y exigieron en las urnas un cambio. 

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