
“Iván tiende puentes a Sergio, Claudia y Oviedo para salvar nuestra democracia”: María José Pizarro
La jefa de Debate del candidato Iván Cepeda asegura que llegó el momento de la unidad entre quienes defienden el Estado de derecho y advierte que un triunfo del aspirante de la extrema derecha significaría “la ruina moral de la nación colombiana”.
Por: Armando Neira
María José Pizarro (Bogotá, 1978), senadora de la República por el Pacto Histórico y jefa de Debate de la campaña de Iván Cepeda —quien disputará la Presidencia de Colombia en segunda vuelta este 21 de junio—, dice tener claras las cuentas para alcanzar el triunfo: “Se necesitan tres millones de votos más y por eso vamos a tocar los corazones de esas personas para que nos acompañen en las urnas. Estamos seguros de que lo vamos a lograr”.
CAMBIO: Al concluir unas elecciones, los miembros de una campaña suelen quedar agotados física y mentalmente. ¿Ya recuperaron las fuerzas?
María José Pizarro: Aquí no hay pausa. Ha sido un trabajo enorme con unos resultados muy positivos.
CAMBIO: ¿Por qué cree eso?
M. J. P.: A pesar de que no quedamos de primeros en la primera vuelta, obtuvimos un 17 por ciento más de votos que los que sacó el presidente Gustavo Petro en 2022 en su primera vuelta. Se trata de una votación histórica para una fuerza progresista en Colombia. Ampliamos nuestra base social y política; es un proyecto que hoy tiene un alcance mayor y eso es positivo.
CAMBIO: ¿Cómo asimilar el golpe de no ganar como lo tenían previsto?
M. J. P.: Miramos hacia adelante. Tenemos la conciencia de que no es suficiente lo que se hizo. Para la segunda vuelta necesitamos redoblar esfuerzos y multiplicar la pedagogía política.
CAMBIO: ¿Cuáles son las cuentas?
M. J. P.: El objetivo es que cada uno de nosotros pueda conquistar cinco corazones: cinco personas entre familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, presentándoles las propuestas que le hemos hecho al país e, incluidos, claro está, los logros del Gobierno del presidente Gustavo Petro.
CAMBIO: Tras conocer los resultados, estas horas han sido frenéticas. ¿Qué conclusión saca de lo que ha pasado desde ese momento?
M. J. P.: Hoy creo que la gente tiene más claro lo que significa el proyecto antagónico al nuestro, que es el de Abelardo de la Espriella. Nosotros tenemos que salir a decirle con mucha sinceridad a la gente cuál es el modelo de país que proponemos, qué defendemos y por qué consideramos que están en riesgo avances importantes alcanzados en estos años para toda la población. A eso es a lo que nos estamos enfrentando. No nosotros como fuerza política, sino el país en su conjunto.
CAMBIO: En la noche de las elecciones, el balance que ustedes podrían haber hecho era: “Tenemos casi diez millones de votos, somos la primera fuerza del Congreso y pasamos a la segunda vuelta”. ¿Por qué entonces no salieron con un mensaje de alegría y optimismo? ¿Por qué quedó la sensación de que el mensaje del candidato y de quienes lo acompañaron fue tan lacónico?
M. J. P.: No creo. Estábamos bastante felices con el resultado. Entiendo también que existe una expectativa grande cuando estás caminando hacia una victoria en primera vuelta; eso genera una ilusión importante, pero ya con los resultados nos llevó a una reflexión inmediata. Eso fue lo que hicieron el presidente Gustavo Petro y el candidato Iván Cepeda.

CAMBIO: Han pasado las horas. ¿Creen que han logrado transmitir bien el mensaje?
M. J. P.: Al día siguiente, Iván Cepeda dejó muy clara su postura al respecto. Pero más allá de las discusiones, lo que importa en este momento es el modelo de país que vamos a decidir en las urnas. Los colombianos tienen que saber muy bien a quién van a elegir y cuáles son los rasgos de Abelardo de la Espriella: alguien que no ha tenido un solo cargo público y que ha sido defensor de mafiosos, parapolíticos y paramilitares, que ha estafado a los estafadores. Eso es lo trascendental hoy.
CAMBIO: ¿Cuál va a ser la estrategia de ustedes para esta segunda vuelta?
M. J. P.: En esta segunda vuelta la gente tiene la oportunidad de contrastar dos visiones de país perfectamente claras. Una apuesta por ampliar los derechos de los colombianos, construir oportunidades y combatir la desigualdad. La otra representa, a nuestro juicio, un regreso a políticas del pasado. La ciudadanía debe tener muy claro qué está en juego.
CAMBIO: ¿La campaña se centrará, entonces, en cuestionar a Abelardo de la Espriella?
M. J. P.: No. Nosotros no vamos a centrar nuestro discurso únicamente en lo que él representa. Hay un hecho más importante: hoy tenemos que construir mayorías nacionales y, por lo tanto, es el momento de la amplitud, de trabajar en torno a la unidad necesaria y a la generosidad. Iván Cepeda lo dejó manifiesto en su discurso del 31 de mayo: hay un puente abierto para hablar con todos los sectores democráticos del país que estén preocupados por el ascenso de una deriva autoritaria.
CAMBIO: ¿Ese es el mensaje?
M. J. P.: Este es un espacio para enviarles un mensaje a todas las personas demócratas: hablemos sobre acuerdos programáticos. Yo misma lo digo: estoy dispuesta al diálogo y a seguir tejiendo puentes. Puentes que han sido efectivos. Mi trabajo en la primera vuelta fue liderar, junto con Gabriel Becerra y Alexander López, el acercamiento con sectores políticos más allá del Pacto Histórico, y logramos adhesiones muy importantes de partidos políticos completos y de candidatos y candidatas que estaban en el tarjetón presidencial. En esta nueva etapa vamos a seguir liderando ese proceso con los sectores democráticos del país.

CAMBIO: Andrés Pastrana le dio la vuelta a Horacio Serpa entre la primera y la segunda vuelta; Juan Manuel Santos hizo lo mismo con Óscar Iván Zuluaga. De la Espriella le tomó a Cepeda tres puntos. Esos puntos los tienen Sergio Fajardo, Claudia López, Juan Daniel Oviedo, Roy Barreras y hasta Mauricio Lizcano que, individualmente, representan poco, pero en conjunto suman cerca de seis puntos. ¿Qué les dice usted a esos actores políticos?
M. J. P.: Estoy dispuesta al diálogo y a seguir construyendo puentes con ellos y con todas las fuerzas políticas que defiendan el Estado de derecho. La conversación directa, por supuesto, es entre el candidato Iván Cepeda y ellos, pero mi papel es facilitar ese encuentro.
CAMBIO: ¿Lo van a hacer?
M. J. P.: Claro. En mí y en las personas que hacen parte de este equipo de construcción de alianzas hay toda la disposición para generar las condiciones de ese diálogo. Vuelvo a insistir: sobre acuerdos programáticos.
CAMBIO: Pero ¿cómo sanar las heridas que están abiertas con ellos?
M. J. P.: Iván Cepeda lo dijo desde el primer momento: su debate fundamental era con Abelardo de la Espriella y con Paloma Valencia. Tras lo ocurrido, nuestro debate es con quien ganó la primera vuelta. Con Sergio Fajardo y con Claudia López encontramos cercanías programáticas y, por lo tanto, con ellos no hay un debate sino un diálogo.
CAMBIO: ¿Se viene entonces un diálogo con ellos?
M. J. P.: La invitación es a que iniciemos ese diálogo. Las puertas están abiertas y hay disposición para construirlo de manera cuidadosa, serena y eficiente, porque tiene que llegar a buen término. Prueba de ello son todos los sectores que logramos reunir en la primera vuelta.

CAMBIO: Su compañera en el Congreso Jennifer Pedraza, de la campaña de Sergio Fajardo, dice que el punto de honor para ellos es la Constituyente, porque no le jalan a esa propuesta. ¿Qué les responden?
M. J. P.: Lo que hemos dicho, y lo repito, es que los acuerdos programáticos están sobre la mesa. En sectores como En Marcha y el Partido Alianza Verde, entre otros, una de las grandes preocupaciones era precisamente la Constituyente. Nosotros los tranquilizamos. Porque cualquier discusión sobre un eventual proceso constituyente tendría que surgir de un gran acuerdo nacional.
CAMBIO: ¿Entonces?
M. J. P.: Lo que necesitamos es un acuerdo nacional. Ese es el primer camino hacia la reconciliación de toda la sociedad. Podemos llegar a consensos que permitan despejar las preocupaciones que existen hoy alrededor de este tema. La campaña de Iván Cepeda no está impulsando una Asamblea Nacional Constituyente. Sin embargo, creemos firmemente que Colombia requiere un gran espacio de acuerdo nacional. Lo importante es que los colombianos tengan la certeza de que los derechos consagrados en la Constitución deben materializarse para todos. Eso es lo que tenemos que defender quienes proponemos profundizar esos derechos y garantizar su cumplimiento.
CAMBIO: El presidente Petro ha señalado que la campaña de Cepeda necesita reforzarse y que él mismo “se pondrá al frente”. En estas horas han hecho una autocrítica en la campaña. ¿Qué hay que mejorar?
M. J. P.: Por supuesto que hay errores y cosas por revisar. El propio Iván Cepeda lo dijo, incluso en la noche previa a las elecciones: debemos revisar todo lo que sea necesario, corregir aquello que deba corregirse y profundizar en lo que ha dado resultados. Creo que ese es el camino responsable para Colombia. La autocrítica es indispensable y la ciudadanía espera de nosotros la capacidad de reconocer errores y corregirlos cuando sea necesario.
CAMBIO: ¿La autocrítica es general?
M. J. P.: Creo que todas las fuerzas políticas que hacen parte del Pacto Histórico y de la Alianza por la Vida tienen plena conciencia de que el objetivo es ganar las elecciones del próximo 21 de junio. Cualquier fuerza política responsable debe hacer todas las reflexiones necesarias y corregir lo que haya que corregir para alcanzar ese propósito. Aquí no se trata de nosotros de uno de nosotros o como fuerza política: se trata del destino de Colombia y del futuro de los colombianos.
CAMBIO: ¿En qué se equivocaron?
M. J. P.: Estamos evaluándolo, pero con la certeza de que vamos a enmendar lo que tengamos que enmendar, enderezar lo que tengamos que enderezar y salir adelante a ganar las elecciones. No le vamos a dejar el país a un personaje tan oscuro. Por eso, mi llamado es a los votantes, incluso a quienes no se identifican con el Pacto Histórico, pero comparten con nosotros ideas básicas sobre la democracia, el respeto a las instituciones, la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana y la decencia.
CAMBIO: El presidente Petro insiste en denunciar posibles irregularidades en la primera vuelta y lo que llama las “bases comprobadas del posible fraude”. ¿Qué piensa usted de eso?
M. J. P.: Creo que lo que corresponde, y lo que le corresponde a él como jefe de Estado, es que, si tiene información sobre irregularidades serias en el proceso, la ponga en conocimiento de las autoridades. Y las autoridades tienen que analizar esa información para darle una respuesta a los colombianos. Lo que no podemos permitir es que existan sentencias y disposiciones judiciales que las autoridades electorales incumplan. Además, la experiencia reciente demuestra que la vigilancia electoral sigue siendo necesaria. En las elecciones de 2022 recuperamos cientos de miles de votos que inicialmente no habían sido contabilizados correctamente. El presidente está actuando con diligencia para garantizar la confianza ciudadana en el proceso electoral.

CAMBIO: ¿Qué representa para usted Abelardo de la Espriella?
M. J. P.: Abelardo de la Espriella representa la ruina moral de la nación colombiana; representa la cultura mafiosa, la cultura 'traqueta', la cultura de la muerte y de la codicia. Todas las personas que entienden que la mayor riqueza de Colombia está en su diversidad humana y natural deben saber que alguien que no respete esa riqueza difícilmente puede representar el humanismo colombiano. Una persona que se ufana de haber quemado gatos vivos o de haberlos lanzado por una ventana; que ve a las mujeres como un adorno y no como sujetos plenos de derechos, no puede representar la integridad moral de la nación colombiana.
CAMBIO: Con lo ocurrido en las horas posteriores a la elección, el presidente Petro asumió el protagonismo con sus denuncias y su cuestionamiento de los resultados. Al margen de si tiene o no razón, ¿no ha eclipsado casi por completo la figura del candidato Iván Cepeda?
M. J. P.: Nosotros reconocemos en Gustavo Petro no solo al presidente de la República, sino al líder político de este proyecto. Lo escuchamos con mucha atención. Es una persona que ha tenido un papel determinante en la historia reciente del país y que condujo la llegada del primer gobierno progresista al poder. Por lo tanto, reconocemos en él una voz con experiencia y autoridad política. No eclipsa a Iván Cepeda; sencillamente es una figura de enorme relevancia dentro de nuestra fuerza política y alguien profundamente respetado por el candidato.
CAMBIO: ¿No está enviando el mensaje de que quiere aferrarse al poder?
M. J. P.: La Constitución establece claramente que en Colombia no existe la reelección presidencial. Nosotros respetamos plenamente ese mandato constitucional. Iván Cepeda fue escogido mediante una consulta popular en la que participaron millones de ciudadanos. No fue impuesto ni designado a dedo. Ganó una contienda democrática y obtuvo el derecho de representar este proyecto político.
CAMBIO: Ustedes han mostrado los avances y logros que, según sus evaluaciones, ha alcanzado el gobierno progresista en estos cuatro años. ¿Por qué, si hay tantos avances, 10,3 millones de personas fueron a las urnas y votaron por Abelardo de la Espriella?
M. J. P.: Hay varias respuestas. La primera es que Colombia ha sido históricamente un país dividido. Hoy también existen visiones profundamente distintas sobre el rumbo que debe tomar la nación. Nosotros creemos que esta elección enfrenta dos modelos de sociedad claramente diferenciados. Nuestra propuesta es un futuro mejor para todos, la de él es la imposición de una sociedad excluyente.
CAMBIO: Por De la Espriella votaron más de 10 millones de personas. ¿Tanta gente está equivocada?
M. J. P.: Hubo una inversión extraordinaria de recursos en publicidad y redes sociales durante la campaña, un fenómeno que las autoridades electorales deberían examinar con detenimiento. Lo que vimos en las últimas semanas fue una estrategia muy intensa de posicionamiento político que merece ser analizada. Nuestro llamado es a que los ciudadanos examinen con cuidado los programas, las trayectorias y las propuestas de los candidatos antes de tomar una decisión definitiva en esta segunda vuelta.
CAMBIO: ¿Qué pasa si pierden?
M. J. P.: A mí me produciría una profunda tristeza ese futuro incierto para Colombia. Pero, vamos a ganar porque confiamos en el voto ético de la ciudadanía.
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