
Claudia López no alcanzó el umbral y se quedó sin reposición de votos
Claudia López, candidata a la Presidencia. Participa en la Consulta de las Soluciones. Foto: Pablo David - CAMBIO
La exalcaldesa de Bogotá obtuvo menos del uno por ciento de los votos válidos en la primera vuelta presidencial, un resultado que no solo la dejó fuera de la competencia por la Casa de Nariño, sino también lejos del umbral requerido para acceder a los recursos de reposición.
Por: Jonathan Beltrán
La apuesta presidencial de Claudia López terminó lejos de las expectativas con las que inició la campaña. La exalcaldesa de Bogotá, que meses atrás había sido una de las protagonistas de las consultas interpartidistas, obtuvo menos de 225.000 votos en la primera vuelta y se ubicó en el quinto lugar de la contienda, por detrás de Abelardo de la Espriella, Iván Cepeda, Paloma Valencia y Sergio Fajardo.
La baja votación tuvo además una consecuencia financiera para la campaña. De acuerdo con las reglas fijadas por el Consejo Nacional Electoral, los candidatos presidenciales deben obtener al menos el 4 por ciento de los votos válidos para acceder al mecanismo de reposición, mediante el cual el Estado reconoce parte de los gastos realizados durante la contienda.
Las cifras finales de la jornada permiten dimensionar la magnitud de la distancia. Con más de 23 millones de votos válidos depositados en las urnas este 31 de mayo, el umbral para acceder a la reposición se ubicó en cerca de 932.000 sufragios. Claudia López, con menos de 215.000 votos, alcanzó apenas una cuarta parte de esa meta.

En una reciente entrevista con CAMBIO, la aspirante reconoció las dificultades que enfrentaba una candidatura de centro en un escenario dominado por la polarización. La exalcaldesa atribuyó parte de esos obstáculos a la imposibilidad de consolidar alianzas amplias entre sectores afines y a la ausencia de una estructura partidista robusta que respaldara su aspiración.
La candidata también defendió durante la campaña la decisión de competir con una estructura financiera mucho más modesta que la de sus principales rivales. Según los reportes entregados a las autoridades electorales, López gastó cerca de 146 millones de pesos, una cifra muy inferior a la de las campañas que encabezaron las encuestas. En diálogo con este medio, sostuvo que había optado por una estrategia austera y advirtió que la diferencia de recursos entre las candidaturas también pesaría en los resultados.

Los reportes financieros de la campaña muestran que la mayor parte de esos recursos se destinaron a gastos de administración, que sumaron cerca de 134 millones de pesos. A ello se agregaron aproximadamente 11 millones en servicios de transporte y apenas 85.000 pesos en gastos financieros.
Sin acceso a la reposición estatal, la exalcaldesa deberá responder por los créditos que financiaron la totalidad de su campaña. Según los registros oficiales, el 100 por ciento de los ingresos provinieron de préstamos realizados por particulares, entre ellos Nadya Milena Rangel, María Aidee Sánchez y Jaime Andrés Vargas.
A ras del umbral: Fajardo consiguió los votos necesarios para la reposición
A diferencia de Claudia López, Sergio Fajardo sí logró cruzar la barrera exigida para acceder a la reposición estatal. El exgobernador de Antioquia superó el millón de votos en la primera vuelta presidencial y alcanzó el 4,26 por ciento de los sufragios válidos, un resultado suficiente para asegurar el reconocimiento de los recursos contemplados en ese mecanismo de financiación pública.

El resultado tuvo un peso especial para las finanzas de la campaña. Fajardo logró superar la cifra requerida por un margen relativamente estrecho y evitó quedar en la misma situación de otros nueve candidatos que terminaron sin acceso a los recursos de reposición.
Los reportes entregados a las autoridades electorales muestran que la campaña de Fajardo gastó cerca de 5.804 millones de pesos durante la contienda. Además, una parte importante de esos recursos correspondió a créditos bancarios y préstamos de particulares, que sumaron alrededor de 1.500 millones de pesos. La campaña también había solicitado un anticipo estatal superior a los 4.000 millones de pesos para financiar sus actividades electorales.

La mayor parte de los gastos reportados por el exgobernador se concentró en rubros de administración, propaganda electoral, capacitación e investigación política y servicios de transporte. Con el número de votos requeridos, la campaña podrá acudir al mecanismo de reposición para recuperar una parte de esos recursos si los gastos reportados cumplen con los requisitos y soportes exigidos por las autoridades electorales.
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