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Comida muy grasosa
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Ciencia
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Dime qué grasas comes y te diré cómo se defienden tus células

Un reciente estudio determinó que las grasas afectan a las células del sistema inmunes que protegen al organismo contra infecciones y tumores.

Por: María Fernanda Gutiérrez

Investigadores de la Universidad de Queensland en Australia han descubierto que las grasas de nuestra dieta no sólo afectan nuestro peso o salud cardiovascular, sino que también determinan la supervivencia y la fuerza de nuestras células inmunitarias. El estudio, publicado en la revista Nature, revela que lo que comemos cambia la composición interna de las células T, las encargadas de protegernos contra infecciones y tumores.

El problema surge cuando las grasas se oxidan dentro de la célula, destruyendo su membrana externa y provocando su muerte. Sin embargo, el equipo liderado por el profesor Di Yu descubrió que una dieta con una menor proporción de ácidos grasos poliinsaturados como el pescado y la soja en relación con un consumo de ácidos grasos monoinsaturados como el aceite de oliva y los aguacates hacen que las células T sean mucho más resilientes y resistentes a la muerte celular. "Este descubrimiento muestra que los cambios dietéticos podrían potenciar la efectividad de las vacunas y las terapias contra el cáncer", afirmó el profesor Yu.

Como los modelos experimentales demostraron que las modificaciones en las grasas consumidas en la dieta podrían mejorar el éxito de los tratamientos oncológicos, en el futuro, optimizar la dieta de un paciente y dirigirse al metabolismo de los lípidos podría convertirse en una forma accesible de mejorar la inmunidad, utilizándose junto con vacunas o inmunoterapias.

Dado que los modelos experimentales demostraron que estas modificaciones lipídicas mejoran el éxito de los tratamientos oncológicos, el futuro de la medicina personalizada podría incluir la optimización de la dieta. Dirigirse al metabolismo de los lípidos se perfila como una forma accesible y poderosa de mejorar la inmunidad, utilizándose de manera complementaria con vacunas o inmunoterapias.

Aunque la proporción ideal de grasas aún no se ha definido con exactitud, la investigación marca un hito en la inmuno-nutrición. Es un ejemplo perfecto de cómo la metabolómica y la inmunología se entrelazan para traducir un consejo nutricional común (“usa aceite de oliva”) en un mecanismo biológico preciso: la protección de la armadura celular contra la oxidación.

Fuente:
How the fats we eat shape our ability to fight disease
University of Queensland

María Fernanda Gutiérrez
Viróloga, divulgadora científica.
Directora general de INNCISO SAS
Innovación, Ciencia y Sociedad
[email protected]

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